¿Por qué visitar Es Vedrà?

Es Vedrà es uno de los lugares más privilegiados de la isla. La perspectiva de Es Vedrà desde el entorno de Ibiza es una de las más conocidas de toda la isla (si buscas otra visita ineludible, echa un vistazo a Stonehenge). Al menos, por los turistas que verano tras verano abarrotan el arenal de Cala d’Hort y sus alrededores, en la población de San José (zona suroeste). Esta gran estructura piramidal se erige en el horizonte junto a su hermana pequeña, Es Vedranell, dando lugar a un paisaje y un ambiente mágicos sobre los que, aún hoy, circulan numerosas historias y leyendas.

Adoptando un punto de vista meramente práctico ¿qué se puede hacer en Es Vedrà? En el islote como tal, no mucho. Se trata de un espacio natural protegido que exige la solicitud de permisos especiales para poder fondear una embarcación en las aguas que lo rodean o, incluso, para darse un baño. En este caso, lo mejor está en la costa, en las diferentes zonas de tierra firme que constituyen perfectos miradores de Es Vedrà. Te contamos cómo llegar a estas terrazas de observación improvisadas y desvelamos algunos de los secretos del misterioso islote.

La historia de Es Vedrà en Ibiza

La isla de Es Vedrà en Ibiza sigue siendo una fuente de inspiración para todo tipo de artistas, la protagonista indiscutible de los reportajes fotográficos de millones de turistas y un centro de estudio, investigación e interpretación de la flora y la fauna mediterránea. Precisamente por su belleza y su riqueza biológica, el gigantesco peñón ha conseguido la consideración de Reserva Natural Marítimo Terrestre junto a Es Vedranell y a los islotes de Poniente.

A pesar de esta condición, Es Vedrà es una isla de propiedad privada. Un grupo de familias oriundas de Sant Josep poseen los derechos de la tierra, aunque no pueden explotarla económicamente.

Las cabras eran el único rendimiento que obtenían de los 382 metros de altura que conforman la masa rocosa hasta que el Gobierno balear decidió acabar con ellas. ¿El motivo? Ponían en peligro la flora autóctona y el valor ecológico del enclave ibicenco.

La obligación de admirar la belleza de Es Vedrà desde los miradores cercanos y la difusión de numerosas leyendas a lo largo de la historia (como las del avistamiento de ovnis o de seres extraños) han servido para construir y reforzar el halo de misterio que envuelve este paraje natural tan embelesador.

Miradores de Es Vedrá: tres perspectivas a la isla y cómo llegar:

Es Vedrà puede ser admirada desde estos tres miradores en tierra firme o desde otros puntos de vista menos convencionales:

    • A nivel de mar, desde Cala d’Hort.
      Una de las imágenes más conocidas y repetidas de Es Vedrà es la que se obtiene a la orilla del Mar Mediterráneo, desde la popular Cala d’Hort. Es un arenal tranquilo y estrecho, aunque cada vez más gente se acerca a disfrutar en él de una completa jornada de playa bajo la atenta mirada de Es Vedrà. Para conseguir la mejor instantánea y sentir en primera persona el halo mágico del majestuoso islote te recomendamos ir en las primeras horas del día o esperar a ver el atardecer.
      ¿Cómo llegar? Para acceder a Cala d’Hort desde Sant Josep, se puede tomar la carretera que lleva a Es Cubells (antes de llegar al pueblo hay un desvío) o bien la vía a Sant Antoni, tomando el camino a las calas.

 

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    • A los pies de la torre de vigilancia de Es Savinar.
      Las mejores vistas a Es Vedrá se obtienen desde este histórico mirador de Ibiza.
      ¿Cómo llegar? Antes de llegar a Cala d’Hort, en la carretera de bajada que une Es Cubells y la playa, un cartel indica la dirección a la torre de vigilancia de Es Savinar (Torre del Pirata o Torre de Cap des Jueu).
    • Debes dejar el coche antes de que empiece el camino privado y echarte a andar tomando el camino de la derecha. Después de una media hora, se llega al acantilado ubicado a los pies de la torre de vigilancia y sobre la conocida como Atlantis (Sa Pedrera de Cala d’Hort).
      Recomendaciones. El sendero que lleva hasta este segundo mirador es de tierra y, en ocasiones, muy empinado. Por eso, debes llevar calzado cómodo, ropa transpirable, crema solar y agua fresca.

    • Desde la torre de Es Savinar.
      Desde el segundo mirador a Es Vedrà se puede acceder directamente al tercero, a la torre de vigilancia propiamente dicha. En la actualidad, es de propiedad privada y, para acceder a su interior, se debe pagar una tarifa de unos tres euros. Pero en sus alrededores se puede disfrutar del que es considerado uno de los lugares más bellos de toda Ibiza.
      Datos de interés. Las vistas a Es Vedrá desde este mirador son las mejores y las más cautivadoras. Pero si aprovechas para ir en un día de cielo despejado, es posible que veas mucho más allá del islote. Algunos cuentan que han podido ver la costa de la Comunidad Valenciana.