Vacaciones en septiembre por el Mediterráneo

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Solo los privilegiados pueden disfrutar de sus vacaciones de verano en septiembre. Y si tienes esa suerte, hay un rincón del Mediterráneo que las aprovecha mejor que ningún otro: Ibiza.

Por política de empresa, por tradición o, sencillamente, por los niños, muchos tienen que conformarse con disfrutar del verano entre junio, julio y agosto. Así, el invierno transcurre entre la organización de horarios, la sincronización de agendas y los imposibles intentos de no coincidir con ese compañero que quiere coger los mismos días que tú.

Con tanta planificación, nada puede estropear este merecido descanso. Y aquí va una buena noticia, no una mala: septiembre no es un premio de consolación frente a julio y agosto — para muchos que ya conocen la isla, es directamente el mejor mes del año para visitar Ibiza.

Por qué septiembre gana la partida en el Mediterráneo

Mal mirado, septiembre puede parecer el domingo del verano: los días se acortan, los atardeceres se adelantan y ya empieza a ser necesaria algo de ropa de abrigo (fina, al menos, y solo para la noche). Pero frente a esos contras, en Ibiza pesan mucho más las ventajas:

  • El mar sigue templado. El Mediterráneo acumula calor durante todo el verano, así que en septiembre el agua está tan buena para el baño como en pleno agosto — o incluso mejor, sin la aglomeración de bañistas.
  • Los precios bajan de forma notable. Tanto alojamiento como vuelos suelen tener una caída significativa frente a los precios de temporada alta, justo cuando la isla empieza a respirar.
  • Las calas recuperan su calma. Lugares tan visitados en agosto como Cala Conta dejan de estar masificados, y se puede disfrutar de ellas casi como si fuera temporada baja, con toda la infraestructura de verano todavía en marcha.
  • Las terrazas siguen a pleno rendimiento. La mayoría de los locales de moda de la isla mantienen su horario de temporada alta hasta finales de octubre, así que no te pierdes ni un atardecer.

Disfrutando del Mediterráneo en septiembre a bordo de un barco

Qué se disfruta mejor en septiembre que en agosto

La gran diferencia de septiembre no es lo que hay, sino cómo se disfruta. Navegar por la costa oeste en barco, por ejemplo, deja de ser una carrera de obstáculos entre otras embarcaciones para convertirse en una experiencia mucho más tranquila — más espacio en cada cala, menos ruido y más facilidad para encontrar fondeo en los rincones más solicitados.

Lo mismo pasa con la mesa: los restaurantes con más reputación de la isla, que en agosto exigen reserva con semanas de antelación, en septiembre suelen tener disponibilidad con solo un par de días de margen — perfecto para probar por fin alguno de los mejores sitios para comer en Ibiza sin planificarlo todo con meses de antelación.

¿Y el resto del Mediterráneo?

No es que Chipre, Córcega, Cerdeña, las islas griegas o Malta dejen de tener sentido en septiembre — todas se benefician del mismo patrón de menos calor extremo y menos turistas. Pero ninguna combina lo que ofrece Ibiza en este mes: temperatura de agua todavía veraniega, oferta de ocio a pleno rendimiento y una reducción de precios y aglomeraciones que en otras islas del Mediterráneo occidental no siempre llega tan marcada hasta bien entrado octubre.

Si quieres profundizar en por qué la isla compensa tanto fuera de julio y agosto, aquí tienes más razones para viajar a Ibiza en temporada baja.

Si aún te quedan días de descanso en el trabajo, no lo dudes: septiembre es el mes perfecto para alquilar un barco sin licencia y descubrir la isla desde el mar, con toda la tranquilidad que en agosto es imposible encontrar.

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